miércoles, 19 de enero de 2011

Bueno valeeee...

Volviendo al traje de flamenca y a petición popular
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
ahí os dejo una foto
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
¡del bolsito que acompañará
a mi vestido de flamenca!!!!!
.

.Como ya he dicho, clásicos lunares,

colores algo menos clásicos.

Tela de licra.

Vivos negros.

Madroños de los colores de los lunares.

Nueve volantes.

Y alguna cosilla más que me reservo...

¡Terminadoooooo!!!!!

¡Por fín! Mi nuevo traje de flamenca ya está terminado. Bueno, casi, porque a las costuras de los costados no les echo los pespuntes hasta la semana anterior a la Feria, por si acaso... Con los kilitos de más de las Navidades ni he intentado metérmelo para verlo puesto una vez finalizado (y eso que la tela es de licra elástica, que una va aprendieno...).
Me ha costado un poco más que el del año pasado porque tiene un montón de volantes, nueve en la falda y cuatro en cada manga. Terrible el trabajo que eso lleva. Unos volantes van ribeteados con vivos y otros con madroños, según diseño exclusivo mío (tampoco me lo he pensado mucho, la verdad). He acabado tan harta que a mi gente les he pedido que, por favor, si otro año me oyen decir que me voy a hacer un traje con tantos volantes, me quiten la idea de la cabeza inmediatamente.
Eso sí, me ha quedado espectacular (como diría mi amiga Tatiana).
Este año es de lunares, una vuelta a lo de toda la vida, aunque el colorido no sea exáctamente clásico. ¿Jugamos?

martes, 21 de septiembre de 2010

De bolsillo (Post publicado en mayo de 2009)

En los comienzos de mi blog yo escribía:
"Me confieso lectora. Debe ser cosa de familia. Yo soy de narrativa. Novelas, las que sean. Y me gusta especialmente leer en la cama, sola, donde nadie me habla cuando estoy leyendo (es que me pongo mala). Quizás por eso, lo único que le pido a un libro es que sea fácil de leer. Y no me refiero a que lo sea la redacción, ni la historia, sino a que "físicamente" sea fácil de leer.
Ahora estoy leyendo "El ocho". Lo cierto es que lo compré hace unos años en la Feria del Libro de Madrid, cuando aún vivía allí. Compartía piso y amistad con otras chicas y en esos momentos mi presupuesto era bastante ajustado. Por eso me compré una edición de bolsillo. Parece un ladrillo. Es pequeño pero gordo, gordo (879 páginas), tiene la letra diminuta, y no hay por donde meterle mano. Literalmente. No hay manera de mantenerlo abierto. Los dedos se me duermen cuando llevo un rato leyendo. Por eso he tardado tanto en empezarlo. Cada vez que me quedaba sin lectura, me acordaba de él, lo "so-pesaba", y lo volvía a dejar en la estantería. Hasta ahora. Y lo malo es que me está gustando tanto que me cuesta dejarlo. Por eso me he venido al ordenador. A ver si tecleando un rato vuelvo a recuperar la sensibilidad de mis dedos. Tengo que acostumbrarme, porque con la crisis, ¿quién va a comprar libros de tapa dura?"


Me he acordado de este post durante una conversación que tuve el otro día con unas amigas.
Hablábamos de la serie que han estrenado en Cuatro, basada en el libro "Los pilares de la tierra" y de lo que nos gustó ese libro cuando lo leímos.
Dos de nosotras lo compramos y leímos en edición de bolsillo, lo que durante la conversación de la que hablo fue considerado toda una hazaña habida cuenta del número de páginas que tiene y el tamaño de la letra en ese tipo de ediciones.
Aún me veo en la cama, de madrugada, totalmente enganchada a la historia, sin poder dejar de leer a pesar de los calambres en los dedos... Y tuve el valor de leer una segunda vez la misma edición, que conste, gordita ella, antes de leer la supuesta segunda parte ("Un mundo sin fín"), para recordar la historia... (lo que no hacía falta porque las historias no van enlazadas).
Habrá quien no llegue a leer esa fascinante historia. Quién se conforme con verla en la tele... Yo no sé si me animaré a verla o no. Suelo acabar decepcionada si ya he leído el libro antes.
Pero ese es otro debate...

miércoles, 24 de marzo de 2010

Por si fuera poco trabajo...

La semana pasada, como no tenía bastante con la costura,... me metí en otra tarea. Hacer un mantoncillo de croché. Este año son el último grito como complemento del traje de flamenca.
Mi abuela, que hacía croché como los ángeles, me enseñó hace muuuuchos años.
Recuerdo que lo primero que hice fueron tiras para adornar camisones, como todas al empezar, supongo. Y luego un jersey sin mangas para el verano. Como no me quedó mal, compré más ovillos. Esa vez tiré la casa por la ventana. Hilo de seda. Color fucsia. Carísimos...
Y ahí se quedaron. Ni siquiera recuerdo si llegué a empezar un nuevo jersey, aunque creo que sí. Lo que no recuerdo es por qué no lo terminé. Supongo que sería por la falta de constancia propia de la juventud...
El caso es que el otro día mi madre los encontró rodando por su casa. Vimos que su color era perfecto para adornar el traje de flamenca de mi sobrina Anabel, que lleva madroños rosa. Y como la idea me andaba rondando por la cabeza desde hace algún tiempo, me puse manos a la obra.
Cuando dejaba la costura, en los muuuuchos ratitos de cada uno de los muuuuchos partidos (fútbol, baloncesto, tenis,...) que dan por la tele, en vez de mi paseo habitual por vuestros blogs (sorry), cogía la otra aguja y la labor avanzaba.
Ya lo he terminado. Y debo decir que el resultado es mejor de lo que esperaba.
Otra vez, prueba superada.
Además de la satisfacción personal de conseguir lo que me había propuesto debo decir que he ganado otra cosa: mi abuela ha estado en mis pensamientos punto a punto, aconsejándome,... acompañándome... Va por usted, Doña Pepa.

Aquí os dejo unas fotitos. Admito todas las críticas...



martes, 23 de marzo de 2010

¡Prueba superada!

El sábado vinieron al Chaleti mi hermano, mi cuñada y mis sobrinas Blanca y Anabel.
A comer y a probarse los vestidos.
Y se los probaron.
Y les quedaban que ni pintados.
Y se los llevaron p'a casita... los cuatro terminados.
Es que mi madre y yo somos unas máquinas, sí señor.
¡Prueba superada!

Como lo prometí, aquí están las fotos.

Estos son los que van a estrenar el Domingo de Ramos.

Y aquí están las dos posando

con los que les hemos hecho para este verano.

jueves, 18 de marzo de 2010

De cómo de pronto estoy haciendo 5 vestidos y una chaqueta a la vez...

Coser, coser, coser... estoy esta semana bastante liada. Otra vez... Os cuento cómo, de pronto, tengo entre manos tanta costura.

1.- Yo me estoy haciendo un vestido rojo (alguna noche de Feria espero estrenarlo, SI NO LLUEVE...), con su chaquetita torera, ¡olé que arte mi armaaaa!

2.- Me llama mi cuñada Ana.

3.- Me dice: te llamo para pedirte un favor para tu ahijada Blanca.

4.-¡Of couse! ¿De qué se trata?

5.- Me cuenta que, como se acerca la Semana Santa, anda buscando en las escasas horas libres que le deja su trabajo los vestidos para las niñas. Para Anabel, la más pequeña (9 años), no hay problema. Tiene para elegir, con lo que hereda de su hermana. Pero Blanca tiene 11 años y está altísima. Por eso empieza a tener algunos problemas para encontrarle ropa de vestir de su talla que sea, además, acorde a su edad.

6.- Vamos con el favor: que la tita Leticia, osea yo, le haga un vestido a Blanca.

7.- Por mí, encantada. Aparte de los disfraces de fin de curso, no le hecho nunca ningún vestido...

8.- Le digo que compre un metro y cuarto de tela, doble de ancho. Es más que suficiente.

9.- Como hablamos de más cosas, durante la conversación nos acordamos que hace ¡dos o tres años! me trajo dos cortes de tela para hacerles algo de verano a las niñas y aún siguen por ahí, en algún armario del Chaleti.

10.- De pronto, ya estamos hablando de hacer algo para este verano, para evitar que las telas se pasen de moda. Un vestido para cada una.

11.- Fin de la conversación.

12.- Al día siguiente, mi cuñada me llama para decirme que ya ha comprado la tela para el vestido de Blanca. Pero... se ha equivocado y ha comprado DOS metros y medio...

13.- La tita Leticia dice que con lo que sobra sale OTRO vestido para Anabel, que nunca estrena...

14.- Recapitulando, ya tenemos mi conjunto rojo y dos vestidos para cada niña... Dos y dos son cuatro... y dos más son seis...

15.- Voy a casa de mi hermano. Tomo medidas a las peques. Me traigo la tela para los vestidos de Semana Santa, un vestido para "sacar" el de Blanca, otro para "sacar" por ese el de Anabel, y un tercero para hacerles a las dos el de verano con esa hechura...

16.- Dicho y hecho... Bueno, hecho, hecho, lo que se dice hecho,... aún no. Pero estamos en ello...

17.- Y digo estamos porque mi madre se escaquea de su reposo cada vez que me doy la vuelta para coger la aguja....

18.- Prometo fotos.

martes, 14 de julio de 2009

Resultados de I Concurso de fotografía "Chaleti"

He aquí los resultados del I Concurso de fotografía "Chaleti".

Participantes: Tito Luis, Tita Leticia, Blanca y Anabel.
Miembros del jurado: Abuela Lola, Mamá Ana y Papá Mariano.

Bases: Cada jurado elige 5 fotos y las puntúa con 1, 2, 3, 4 y 5 puntos. La que más puntos saque, gana. Los miembros del jurado puntúan a ciegas, es decir, no saben quienes son los autores de las fotos.
Para no desmerecer a ningún participante, no daré nombres. Solo diré que cada premio tiene un dueño diferente.

PREMIO ESPECIAL JOVEN PROMESA

TERCER PREMIO

SEGUNDO PREMIO

PRIMER PREMIO

lunes, 13 de julio de 2009

I Concurso de fotografía "Chaleti"

Estas son las fotos finalistas del I Concurso de Fotografía Campamento de Verano "Chaleti".
Por cierto, en mi humilde opinión, nivel muy alto para ser aficionados.
Admitimos opiniones.
En un par de días publicaré las premiadas.


lunes, 29 de junio de 2009

A London experience IV (b)

La sala de minerales del Museo de Historia Natural merece mención aparte. Como ya he contado, nosotros los coleccionamos. Además los minerales son, de entre todas nuestras colecciones, la pasión de Luis.

Cuando entramos en la sala, nos quedamos sin habla. ¡Es inmensa! No sabíamos ni por dónde empezar. Yo pensé ¡Dios mío, cualquiera se lleva a Luis de aquí...! Las vitrinas son impresionantes, las piezas, cada una mejor que la otra...

Como no quiero enrollarme demasiado, sólo diré que estuvimos casi toda la mañana en esa sala (y la tarde en otra que se llama "Tesoros de la Tierra", que tiene una selección de las mejores piezas... ¡alucinante!). Dejo unas fotos aunque, todo hay que decirlo, no reflejan ni la mitad del brillo, tamaño, colorido,... de los minerales que vimos.

Para ver cómo acabamos, ir al final del post.




Yo, "agotaíta"... Y Luis no quiere salir...

sábado, 27 de junio de 2009

A London experience IV (a)

¿Qué puedo contar sobre el Museo de Historia Natural de Londres? Para mí, ha sido un sueño cumplido, como ya conté en una entrada anterior.
Yo no sé desde cuando quería ver este museo (en la juventud se idealizan muchas cosas, qué le vamos a hacer). Dicen que los deseos, cuanto más cuesta conseguirlos, más se disfrutan. En este caso, cuando por fin estoy en Londres...
Para empezar, el día que teníamos planeada la visita,... ¡huelga de metro! Así que tenemos que coger el autobús. Por supuesto, la parada quedaba lejísimos del museo. Cuando nos bajamos del autobús... ¡empieza a llover! Al rato de andar bajo la lluvia...¡nos perdemos! Cuando vemos a alguien a quien preguntar... ¡nos indica el camino más largo! (de eso nos enteramos luego). Así que cuando llegamos al museo estábamos empapados y...
Cuando lo ves... Ya sólo el edificio es impresionante.

Al entrar, me temblaban las piernas. Y de repente ¡pum! delante estaba una sala inmensa, y en el centro, un enorme esqueleto de dinosourio. Igualito que en la peli... Entonces salí corriendo y me hice LAS FOTOS.

Después, me olvidé de los pies, la ropa y el pelo mojados, y me sumergí en el fascinante mundo de la naturaleza y la historia. Los contenidos eran entretenidos, emocionantes, bien presentados, educativos, divertidos,... para niños y no tan niños.


En fin, que me lo pasé pipa. Con la caminata y los nervios seguro que perdí algún kilito, pero lo mejor fue que volví, mejor dicho, volvimos, a ser niños por un ratito. ¡Divina juventud!

martes, 23 de junio de 2009

A London experience I

No quiero escribir sobre el Londres del que todos hemos oído hablar. Del Londres que conocemos por los libros, los documentales, las películas y los folletos de las agencias de viajes. Del Londres de los grandes monumentos, las hermosas catedrales y los edificios cargados de historia, que los hay y muchos.
Y tampoco voy a decir nada, por ahora, del Londres de los espectáculos y los museos (eso será otro día).
Voy a empezar mis entradas sobre esta ciudad hablando de sus gentes, del ambiente de sus calles, plazas y jardines.
Al contrario de lo que esperaba, me he encontrado una ciudad para pasear, donde me he sentigo segura. Con gente especialmente hospitalaria y educada, siempre con una sonrisa en los labios. Gente que se concentra en las plazas al atardecer para charlar, que sale a cenar con sus amigos y hace picnic en los parques a poco que sale un rayito de sol.
Son curiosos los contrastes en el vestir. Chanclas con gabardina y paraguas, verano con invierno. Gente sin complejos. Trajes de chaqueta con deportivas. Nadie se fija en nadie, nadie critica a nadie. La comodidad ante todo.
En las calles de Londres el color no está en las ropas, sino en las caras de la gente. Blancos, negros, amarillos, aceitunados,... en pacífica convivencia. En Londres te encuentras prácticamente todas las razas del mundo. Es tal la riqueza étnica, cultural y religiosa que pasea por sus calles que impresiona. Londres, siempre fiel representante de la vieja Europa, ahora se erige en símbolo de la nueva Europa, la moderna, la alternativa, la cosmopolita, la global. Y limpia, muy limpia.
Me ha sorprendido, me ha gustado y, definitivamente, Londres me ha conquistado.
Por cierto, si quieres contactar con la vieja Londres, entra en un pub. En la mayoría de ellos parece que el tiempo se ha detenido. Por suerte, porque no tenemos que perder las tradiciones. ¿Qué tal si nos tomamos una pinta bien fría?

P.D. Como muestra de convivencia pacífica (en Londres, claro)... una imagen vale más que mil palabras.


 
Chaleti © 2008 ♥ Template by B.K ♫